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¿Cómo hablar de la regla a preadolescentes?

ENTREVISTAMOS A… 

Nombre: Esperanza Somoza

Instagram: @sexperanza 

Profesión: Psicóloga y Sexóloga.

CEO del Centro de Psicología y Sexología Sexualmente (Valencia)

CEO del Instituto Valenciano de Educación Sexual  

Organizadora de la jornadas de  empoderamiento femenino en  “The Sorority Van”

Instagram:@thesororityvan

Lugar de residencia: Valencia

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Sabemos que, entre otras muchas cosas impartes talleres de educación sexual en centros educativos. ¿Qué feedback tienes en las aulas cuando hablas de menstruación?

En quinto y sexto de primaria, cuando comienzo a hablar del ciclo menstrual, la mayor parte de las niñas presta atención, pero ponen cara de asco y manifiestan su descontento por ser ellas quienes la tienen o la van a tener. Hablan de la menstruación como un sufrimiento muy injusto que además no es voluntario. Aquellas que ya menstrúan lo suelen llevar en secreto y les da bastante vergüenza reconocer que ya les ha bajado. Rara vez me he encontrado con niñas que expresen abiertamente que ya tienen la regla. Los niños, por su parte, actúan como si el tema no fuese con ellos y demuestran un escaso interésNo obstante, cuando le das una vuelta al discurso de siempre y les hablas de ciclo menstrual desde un punto de vista positivo, como una ventaja, comienzan a interesarse y a dejar fluir esa curiosidad tan característica de la edad. En ese momento tanto ellos como ellas intervienen y te hacen muchas preguntas, algunas de las cuales dan cuenta de que todavía existen muchas creencias erróneas entorno a la menstruación, así como una gran desinformación (“¿Las chicas se vuelven locas cuando están con la regla?”, “si las niñas tienen la regla, los niños ¿qué tienen?”, “la regla huele a pescado”, “cuando tienes la regla no puedes bañarte porque se te puede cortar y quedarte estéril”).

Lo que más dudas suscita son los métodos de higiene menstrual alternativos, los cuales me gusta que vean y toquen en primera persona. Es curioso cómo algunos niños actúan como si se tratase de objetos infecciosos y no quieren tocar las compresas, los tampones o la copa menstrual. Por otra parte, hay niños y niñas que manipulan estos objetos de forma divertida e incluso los recomiendan a sus hermanas y madres cuando llegan a casa. Y es que también pueden ser agentes de salud sexual cuando se les da la información adecuada y se les empodera para hacerlo.

¿Hasta que punto crees que es primordial la educación menstrual en preadolescentes?

Todavía hoy es muy común la “charla roja”, esa que se le da a la niña el día que le baja la regla y que incluye una breve explicación del uso de la compresa y una serie de frases del tipo “ya eres una mujer” o “ahora tienes que cuidarte porque puedes quedarte embarazada”. No es de extrañar que la llegada de la menarquía se espere desde el temor y no desde la confianza o la felicidad.

También hay niñas con suerte, a quienes les explican el origen de la menstruación ya sea en casa o en el libro de biología. Sin embargo, estas explicaciones resultan incompletas y se dejan en el tintero el resto del ciclo menstrual, esa valiosísima información que hará que estas niñas comprendan y honren su cuerpo y sus emociones.

Conocer el ciclo menstrual hará que se enfrenten a este cambio de forma más consciente y positiva y no tanto desde el miedo. La educación menstrual ahorra muchos misterios y sufrimientos innecesarios. Hablar de ciclo menstrual es algo más que hablar de higiene, es abordar cuestiones de género, es hablar de emociones y de cómo gestionar los cambios que se producen en cada una de las cuatro fases a lo largo del mes.

En cuanto a los niños, es importante que también conozcan qué es y cómo se desarrolla el ciclo menstrual porque, aunque no es un proceso que vivan en primera persona, se relacionan diariamente con gente que sí lo experimenta. Tener la información, no sólo les aportará mayores conocimientos acerca del cuerpo humano, sino que, además les ayudará a ser más empáticos y a apreciar la naturaleza cíclica de sus compañeras como un aspecto positivo más de la diversidad humana.

¿A que edad consideras que debemos hablar de la menstruación a nuestras/os hijas/os?

En general, cuando se trata de educación sexual, es necesario adelantarse siempre a la etapa siguiente porque de lo contrario, corremos el riesgo de llegar demasiado tarde, lo cual hace que este momento de transición tan especial que es la menarquía, se convierta en una fuente de ansiedad.

En el caso de la menstruación, podríamos hablar de ella desde infantil incluso. No se trata de un tema que les vaya a traumatizar si lo tratamos. Es más, si queremos promover actitudes positivas hacia la sexualidad, así como el respeto hacia el propio cuerpo y de las demás personas, se debería normalizar un proceso biológico que es síntoma de salud y que está presente en más de la mitad de la población mundial.

Una buena idea es dejar a la vista productos de higiene menstrual para promover la curiosidad y transmitir la cotidianidad de su uso. Incluso podemos dejar que manipulen esos objetos y jueguen con ellos. Las compresas pueden ser un lienzo divertido para sus obras artísticas que después pueden exponer fácilmente en una pared.

Otro buen recurso son los cuentos acerca del ciclo menstrual. Carla Trepat tiene uno precioso titulado “El tesoro de Lilith” en el que se transmite una imagen positiva de la sexualidad, del placer y de la menstruación. También puede ser una persona cercana, como la madre o la hermana, quien cuente a los niños y las niñas su propia vivencia de cómo fue esa primera regla y de qué modo experimenta el ciclo menstrual.

¿Consideras que cada vez hay menos tabú en relación a este tema?

Si bien es cierto que el auge del movimiento feminista ha ayudado a visibilizar este tipo de cuestiones, la escasa educación menstrual hace que se continúe teniendo una pobre y negativa visión del ciclo. La ignorancia y el miedo son el mejor caldo de cultivo que existe para perpetuar mitos y silenciar.

Para que deje de ser tabú, además de información hace falta un cambio de actitudes. El día que se muestre en prime time un anuncio de productos de higiene menstrual en el que aparezca el color rojo en vez del azul, habrá esperanza.

Esperanza en una de las charlas que se alargan durante el recreo.

Nos encantaría que compartieras con nosotras alguna anécdota de tus charlas…

En varios colegios me ha sucedido algo que no deja de emocionarme. Cuando no ha dado tiempo a profundizar más acerca del ciclo menstrual, el alumnado ha preferido quedarse sin salir del recreo y comer sus bocadillos en clase para que les cuente todo lo que necesitan saber de este tema, resolver sus dudas y compartir experiencias.

6. Reflexión final…

Te invito a que reflexiones acerca de tu educación menstrual. Sería interesante que escribieseis en un papel quiénes fueron las personas que te hablaron o dejaron de hablar del tema en tu infancia y juventud, qué información te transmitieron a través de sus palabras o acciones. Después describe cómo ocurrió y qué emociones experimentaste el día que te bajó la regla por primera vez ¿qué información te hubiese gustado tener? ¿qué le dirías a tu yo de ese momento? ¿qué relación tienes con tu ciclo menstrual actualmente?

 

Gracias Esperanza 🙂

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